El Día Mundial del Agua es una fecha para reflexionar sobre el uso eficiente de este recurso en diferentes sectores y aspectos de nuestra sociedad. Con el retorno presencial se vuelve prioritario saber de qué manera podemos gestionar el agua de manera correcta en las oficinas, espacios y edificios donde estén los trabajadores.

“Una mala gestión del agua puede generar el deterioro en la infraestructura de los edificios, disminuyendo el costo de propiedad de los mismos; generando sobre costos asociados a las reparaciones. Asimismo, una mala gestión del agua conlleva a un incremento de los costos de consumo y reducción del ciclo de vida de equipos debido a que presentan fallas por la mala calidad del agua.”

Señala Jorge Canales, director de operaciones de tgestiona.

En el caso de los trabajadores, sin una buena gestión, podría haber un incremento en enfermedades contagiosas, reduciendo su capacidad productiva e incluso tener que enfrentar juicios o demandas sindicales.

“Es aquí donde ingresan los facility managers, quienes desempeñan un papel crucial en el desarrollo y gestión de edificios e instalaciones más sostenibles. El papel se desarrolla mediante la integración de todos sus conocimientos sobre el diseño y funcionamiento de la instalación para reducir o eliminar los residuos, reducir o generar energía, minimizar el uso de agua, etc.”

Afirma Jorge Canales.

Para los edificios los beneficios son diversos, desde la reducción de costos con el ahorro en la facturación mensual del consumo, hasta ser una empresa sostenible mediante calificación LEED. Se mejora la reputación e imagen de la empresa, mejora el clima laboral y se incrementan las oportunidades de negocio dado que se abren ventanas de clientes potenciales.

Día mundial del agua

¿De qué manera la empresa puede gestionar mejor el agua en sus instalaciones? Jorge Canales nos señala algunos aspectos:

  • Aplicar nuevas tecnologías: Al aplicar LEED podemos emplear estrategias relacionadas con la Categoría Water Efficiency con iniciativas como el empleo de sanitarios de alta eficiencia, urinarios sin agua, grifos de flujo bajo, empleo de aireadores y sensores de movimiento, instalación de medidores de agua, entre otras iniciativas.
  • Aplicar buenas prácticas: Sabemos que varios edificios cuentan con áreas verdes que implican un cuidado y regado constante. Se pueden aplicar aquí buenas prácticas de cuidado, por ejemplo: seleccionar plantas apropiadas que se adapte mejor al clima y que sobreviven con menores cantidades de agua. Asimismo, evitar el uso innecesario del césped debido a su alto consumo de agua.
  • Buscar alternativas de riego: Existen otras propuestas, sobre todo en edificios con amplias áreas verdes como el riego eficiente, en donde nos podemos enfocar en el riego por goteo y/o una programación adecuada del riego.
  • Evaluar los efectos positivos: Es importante una visión a largo plazo de la mayoría de las prácticas sostenibles y evaluar los efectos positivos de estas alternativas sobre las metodologías de construcción, operación y mantenimiento tradicionales. De esta manera podemos convencer a la Dirección sobre los beneficios de estos y seguir replicándolos en las áreas de la empresa.

Finalmente, es valioso defender las prácticas sostenibles en una compañía con herramientas adecuadas de planificación financiera y estratégica. El Facility Manager justamente puede crear esa imagen duradera para la compañía mediante el desarrollo e implementación y mantenimiento de estas acciones en activos y sus instalaciones.

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