A lo largo del tiempo venimos experimentando una serie de cambios vinculados a la tecnología, globalización, y actualmente a esta pandemia que nos viene azotando. Todas estas variaciones aceleradas  que generan  trasformaciones en la sociedad, también impactan en las empresas de mantenimiento en donde se ha visto la evolución a través de la profesionalización, siendo la disciplina  FM una alternativa de solución para gestionar y asegurar el correcto funcionamiento de los inmuebles  a través de la integración de personas,  procesos, tecnologías, generando productividad a los negocios y una excelente calidad de vida de las persona.

Dentro de la estructura organizacional del  FM, el departamento de recursos humanos y la Dirección General  cumplen un rol importante al  considerar al talento humano como ventaja competitiva y fundamental para la empresa, la cual no sólo está determinada por su conocimiento y experiencia, sino por la capacidad de generar propuestas de valor adicionando a ello el principio de servicio debido a las exigencias de los clientes y al entorno  globalizado, convirtiéndolo en agente clave dentro de la dirección estratégica.

En el FM el  potencial humano es factor clave dentro de las organizaciones, ya que de contar con el mejor talento se puede lograr superar adversidades a través de nuevas ideas y  estrategias que se plantean frente a la diversidad de necesidades en tiempos de cambios.

El éxito se logra al considerar a las personas como un capital y no como un recurso.

El departamento de recursos humanos y su ardua labor inicia su gestión con la selección o atracción del personal  orientando el perfil adecuado para la función requerida, sumándole la innovación, flexibilidad y/o  adaptabilidad al cambio,  debido a las constantes  modificaciones  o transformaciones aceleradas y competitividad dentro de mercado; luego continúan con  el proceso de  retención del talento en donde aplican estrategias tales como  brindarles un excelente ambiente de trabajo, herramientas adecuadas , capacitaciones que los desarrollan profesionalmente, línea de carrera , así como la aplicación de métodos de motivación o reconocimientos por su destacado desempeño llegando a trascender sobre ellos , con el fin de lograr su mayor productividad y fidelización con la empresa, dentro de este proceso las jefaturas también se encuentran sincronizadas o integradas al mismo objetivo de las empresas con el fin de contribuir al cumplimiento de la estrategia; a esto se suma la medición del desempeño como sistema de monitoreo del proceso.

Cuando las empresas logran el éxito, su tendencia es seguir creciendo, ello conlleva a una mayor  inversión de nuevas tecnologías, recursos, formación del personal, que con la contribución del talento permiten tomar nuevas decisiones racionales para mantener la competitividad del negocio así como obtener el alto rendimiento de la empresa.

En la actualidad pocas empresas están preparadas con una estructura sostenible o sólida orientada a la gestión de personas, ya que no los consideran como un protagonista absoluto o socios organizacionales.

Para poder sobrevivir a estos cambios es importante dejar las ideas tradicionales, romper paradigmas y dar mayor valor a las personas.

Willy Zapata