Desde marzo del 2020 todos nos hemos visto de una u otra forma obligados a trabajar desde casa. Para empresas que ya tenían esquemas de prácticas laborales flexibles puede considerarse como una evolución en esa línea. No obstante, para la gran mayoría, sobre todo en el Perú, esto ha significado un shock que ha ameritado grandes ajustes al interno para continuar en operación.

Todo esto ha conllevado aprendizajes en todos los niveles empresariales; para los líderes la comprensión que sus organizaciones pueden ser productivas trabajando de manera remota. Entonces si la gente puede ser eficaz trabajando desde su casa, salta la pregunta lógica:

¿cuál es el propósito de la oficina?

Algunas luces de estas inquietudes planteadas las podemos visualizar a través de los resultados de una reciente encuesta realizada a un grupo de 5,000 personas de 25 países y 18 sectores productivos con el objetivo de medir el impacto de los trabajadores al estar trabajando desde su casa y a la vez medir sus niveles de deseo en continuar en el futuro bajo este esquema. Los resultados estuvieron enfocados en temas como la productividad, gestión, conexión con los equipos de trabajo y equilibrio entre el trabajo y la vida personal.
Los encuestados reportaron que el 76% de la productividad fue similar e incluso mayor; el 87% manifestó que sus Gerentes pudieron gestionar eficazmente de manera virtual; el 74% se sintió conectado a sus equipos, aunque no estén físicamente juntos; el 67% indicó tener un mejor equilibrio trabajo-vida realizando sus labores desde sus hogares; y el 87% tiene el deseo de trabajar desde su casa al menos una vez por semana.

En consecuencia, el impacto del Covid durante los últimos cinco meses nos ha llevado a cuestionarnos sobre nuestras creencias sobre el trabajo y el lugar de trabajo. Es el momento de seguir recabando información que nos permita desarrollar escenarios viables y comenzar a imaginar una nueva forma de trabajar que permita altos niveles de flexibilidad y posicionamiento de la organización en el futuro.

En general las decisiones sobre el lugar de trabajo están influenciadas por muchos factores; los que hemos compartido nos sirven como un primer pincelazo de cómo el trabajo virtual trae muchos aspectos positivos. Sin embargo, el futuro aún no está claro y cada organización deberá sopesar sus objetivos comerciales y las necesidades de las personas e implicancias del Covid para decidir cuáles serían las mejores opciones a corto y largo plazo.

Escrito por:

Jorge Canales – Gerente de Desarrollo de Negocios